sábado, 19 de mayo de 2012
Mensajes borrados en el muro de Facebook del grupo No a la Ley 34/2006 - vinculado a ANALAP.
Hay que decir que desde el principio ya existían diferencias entre licenciados. Imaginad que nunca se hubiera implantado el Grado, la situación sería idéntica pero sin ninguna exención parcial. Es decir, seguiría existiendo el problema de que hay una diferencia no sólo jurídica sino, además, racionalmente relevante: la publicación de una ley.
El hecho es que ante un cambio normativo hay que poner una linea desde la cual se aplique la nueva normativa.
Pero sigamos:
¿Cómo se debió implantar el acceso?
1) ¿No eximiendo a nadie y aplicando la norma de forma inmediata como varios grupos parlamentarios pedían?
2) ¿Eximiendo a los que ya habían empezado?
3) ¿Eximiendo a los que empezaron después?
Desde el comienzo se optó por aunar a todos los afectados por la Ley 34/2006, pero existieron siempre diferencias entre licenciados, ya que no había motivos idénticos para eximir a ambos. Se optó por articular dos defensas: 1) la de las expectativas (recogida por el gobierno), 2) la de la diferencia con el Grado y la desigualdad con los demás licenciados (recogida parcialmente por el gobierno).
Aquí se ha dicho que la defensa basada en la desigualdad entre licenciados se abandonó por motivos pragmáticos (negativa del gobierno); se hizo, concretamente, desde el debate de aprobación de la PNL (minuto 25) de Izquierda Plural y desde el debate de convalidación del RD-ley, una vez conocido el abandono tácito por los grupos parlamentarios de la reivindicación de la exención total. En este momento se adoptó la estrategia de celo en el proceso de tramitación del RD-ley; esta estrategia en caso de tener éxito tendría que provocar la aprobación de una moratoria por la imposibilidad fáctica de ofrecer un acceso con garantías y no un curso improvisado a último momento, o bien por la simple falta de tiempo, y, en cualquier caso, sólo beneficiaria, obviamente, a quien terminara en el tiempo que pueda durar la misma.
En definitiva, pretender seguir defendiendo lo que uno cree inviable, no es ser un buen representante. Independientemente de que hacerlo contente al representado, por mantener vivas las esperanzas.
Respecto a la estrategia de la desigualdad entre licenciados (que no es escuchada desde el gobierno) aquí se dijo que se iría con ella hasta los tribunales; ¡Cuidado asociados! En primer lugar, por la propia viabilidad de tal pretensión. En segundo lugar porque los estatutos (artículos XII y XVI) permiten todo tipo de gastos en nombre de la asociación, como por ejemplo autocontrataciones (es decir, que ANALAP contrate -y remunere- a sus propios miembros por llevar el recurso); tambíen se dijo algo de un viaje a bruselas; en última instancia seran los asociados quienes tendrán que cargar con esos gastos si no hay dinero en la caja. Es sólo un aviso a navegantes, no estoy diciendo que sepa que esto ha ocurrido o que vaya a ocurrir; ni deseo cuestionar la profesionalidad de ningún miembro de ANALAP; simplemente me sorprende lo abierta que ha quedado esa cuestión en los estatutos y que nunca se haya comentado nada. Parece lógico establecer una mayoría cualificada para aprobar gastos extraordinarios de ese tipo. Pero bueno, cada uno -se supone- sabe donde se mete. Sólo quería informar a quien no estuviera enterado de estos extremos.
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